Lo Primero de todo, pediros perdon por la extensión del articulo y porque no he conseguido que las tablas se visualicen bien tras su conversión desde word. Estoy de examenes y quería compartir esto con vosotros pues me parece que me ha quedado bastante didáctico y os puede ayudar a comprender los debates sobre la reforma electoral. Espero que, si alguien se lo lee, sea de su agrado, un saludo!
Tras las elecciones generales de marzo de este año, se ha reabierto el debate sobre el modelo electoral en España. Nuestro sistema actual de reparto de escaños, basado en la Ley D´Hont y dividido en 52 circunscripciones (50 correspondientes a las diferentes provincias y 2 a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) se presenta como un sistema proporcional, sin embargo, esta supuesta proporcionalidad deja mucho que desear.
Para demostrar esto vamos a realizar una operación bastante sencilla. Simplemente comprobaremos la diferencia entre el porcentaje de votos válidos (en los datos que nos ofrece el Ministerio de Interior) y el porcentaje de escaños sobre el total de escaños. Hemos elegido los datos de marzo de 2004 por ser los últimos oficiales que ofrecía en su web dicho Ministerio al comenzar este proyecto, pero se puede comprobar igual con los datos de las últimas elecciones o de cualquiera de las anteriores.
| Partido | Total Votos | % sobre válidos | Escaños | % Escaños | Nº escaños proporcional al % de votos | Diferencia |
| PSOE | 11.026.163 | 42,59% | 164 | 46,8571429 | 149,065 | 14,935 |
| PP | 9.763.144 | 37,71% | 148 | 42,2857143 | 131,985 | 16,015 |
| CIU | 835.471 | 3,23% | 10 | 2,85714286 | 11,305 | -1,305 |
| ERC | 652.196 | 2,52% | 8 | 2,28571429 | 8,82 | -0,82 |
| EAJ-PNV | 420.980 | 1,63% | 7 | 2 | 5,705 | 1,295 |
| IU | 1.284.081 | 4,96% | 5 | 1,42857143 | 17,36 | -12,36 |
| CC | 235.221 | 0,91% | 3 | 0,85714286 | 3,185 | -0,185 |
| BNG | 208.688 | 0,81% | 2 | 0,57142857 | 2,835 | -0,835 |
| CHA | 94.252 | 0,36% | 1 | 0,28571429 | 1,26 | -0,26 |
| EA | 80.905 | 0,31% | 1 | 0,28571429 | 1,085 | -0,085 |
| NA-BAI | 61.045 | 0,24% | 1 | 0,28571429 | 0,84 | 0,16 |
| PA | 181.868 | 0,70% | 0 | 0 | 2,45 | -2,45 |
| BLOC-EV | 40.759 | 0,16% | 0 | 0 | 0,56 | -0,56 |
Así vemos claramente como el PSOE, el PP y PNV están sobre-representados, mientras que IU, CIU y el PA se encuentran infra-representados. También podríamos decir que BNG y ERC con casi 1 escaño de menos lo están, pero ya entraremos más tarde en otros factores importantes como el del redondeo.
Puesto que tenemos 350 escaños, para que fuera proporcional, todas las fuerzas que pasaran del 0,2857% de los votos (que es exactamente el 100% de los votos/ entre los 350 escaños) podrían estar representadas en el Congreso. Lo que en las elecciones de 2004 hubieran correspondido a 73.971 votantes. Aunque, aplicando la Ley D´Hont en esas mismas elecciones con una circunscripción única, les habría bastado con alcanzar la cifra del último escaño dado, del PSOE con 69.785 votos. [Realmente 69.786 pues, con la actual ley electoral, en caso de empate se va a decimales (el PSOE tiene 0,5) y en caso de nuevo empate se lo llevaría el más votado.] Obviamente esto no superaría el mínimo de un 3% que especifica la Ley, por lo que los votos de este ejemplo de todas formas se hubieran quedado sin representación.
Los votos perdidos.
Según los datos que manejo de las elecciones de marzo de este año, debido a las “desproporcionalidades” del nuestro sistema electoral, solo 320 de los 350 escaños ocupados actualmente deberían de estarlo por quienes lo están, si se asignaran en proporción al número de votos. Los 30 restantes deberían cambiar de manos. Esto es un 8,85% del total de escaños, y como estamos hablando de un sistema proporcional, del total de votos validos. Por tanto 2.243.674 de votos en las últimas elecciones no están correctamente representados en la cámara. 16 de estos escaños han sido “robados” por PP, PSOE y PNV a IU, BNG y UPD, los otros 14 serían los correspondientes a los votos en blanco y los votos a los partidos pequeños.
| | escaños correspondiente a % votos | diferencia |
| P.S.O.E. | 153 | 16 |
| P.P. | 140 | 13 |
| CiU | 11 | 0 |
| EAJ-PNV | 4 | 2 |
| ESQUERRA | 4 | -1 |
| I.U. | 13 | -11 |
| B.N.G. | 3 | -1 |
| CC-PNC | 2 | 0 |
| UPyD | 4 | -3 |
| NA-BAI | 1 | 0 |
| | | |
| TOTAL | 336 (,56) | +31 –16(,44) |
Obviamente parece injusto achacarle a los partidos mayoritarios el robo de escaños a aquellos partidos que no han llegado al corte. En cualquier caso, que casi un 10% de los votantes no estén representados proporcionalmente en el Congreso parece una buena razón para proponer una reforma electoral de nuestro “sistema electoral proporcional”.
Paso a paso.
En un buen artículo, firmado por Juanma Romero, sobre la problemática de esta posible reforma electoral, (diario Público, lunes 12 de mayo 2008) se señalaban los 4 elementos que delimitan el sistema. Según el autor eran: el tamaño de la Cámara, la partición en distritos, la formula electoral y la barrera electoral. En clase, mi profesor, obviaba el tamaño (parte de razón tenía a pesar de que en las reformas propuestas se aumente el número de diputados) y hablaba de “volatilidad del voto”, muy a tener en cuenta en caso de reforma. Por mi parte, a pesar del riesgo de salirme de tema, también añadiría la financiación de los partidos. O, al menos, su espacio mediático.
Así por tanto, voy a aprovechar para intentar definir cuales con los problemas concretos que engloban estos puntos, y de paso mostraros el enfoque teórico con el que abordaremos más tarde las propuestas de los diferentes partidos políticos. Así como mis preferencias específicas, a fin de que podáis filtrar mejor la subjetividad inherente de mis análisis.
El tamaño de la Cámara.
La Constitución permite una Cámara baja de entre 300 y 400 diputados. Ahora mismo contamos con 350. Corresponden 102 a circunscripciones (2 mínimos por provincia y 1 por Ceuta y Melilla) y 248 por población. Como decía antes, en clase obviamos este punto pues en realidad, poco importa cuantos sino como se repartan. En la práctica, y debido al mínimo establecido por provincia esto no es así, por lo que podríamos decir que el tamaño de la Cámara es sólo importante debido a la división por circunscripciones y por tanto dependiente de ella. También es necesario tener en cuenta que son los propios partidos los que van a aprobar o no una reforma electoral, y por tanto podemos presumir que ninguno de ellos querrá perder su parte del pastel, consecuentemente la forma más sencilla de que no haya perjudicados es aumentar el tamaño del pastel (a costa de las arcas públicas) para que haya más a repartir y se facilite la tramitación de la reforma.
Las barreras electorales.
En las elecciones generales no tienen apenas sentido, pues sólo en las circunscripciones más grandes (Madrid y Barcelona) se encuentra el 3% de lo votos, algo por arriba de los que sería el porcentaje necesario para conseguir un diputado. En el resto, con un 3% de los votos sobre el total, no da ni para soñar con el primer escaño: la barrera real se encuentra mucho más arriba. Si habláramos de circunscripciones del tamaño de las Comunidades Autónomas, todavía estaríamos hablando de un mínimo casi imperceptible (sólo en las más grandes se notaría algo). En cambio, si habláramos de circunscripción única a nivel nacional, un 3% sería un gran salto (ahora mismo sólo PSOE, PP, CIU e IU lo pasarían) hablaremos más del tema con la propuesta de UPD. Por tanto y una vez más, este tema carece realmente de importancia pues su funcionamiento real también está supeditado a las circunscripciones.
Candidatura | Votos | % validos | Escaños |
| PSOE | 328.822 | 51,11% | 5 |
| P.P. | 245.830 | 38,21% | 4 |
| IULV-CA | 30.958 | 4,81% | - |
| CA | 16.058 | 2,50% | - |
En la tabla, los resultados en la provincia de Cádiz en las últimas elecciones. Como se ve IU con casi un 5% de los votos no consigue representación alguna. Proporcionalmente necesitaría alrededor del 11%, con la tabla de la Ley D´Hont en la mano, por lo que el último escaño se lo lleva el PP con 61.457,5 (sus votos divididos entre 4) mientras que IU necesitaría el doble de votos para estar representada, casi un 10%, más de 3 veces del limite que impone la Ley. |
La formula electoral.
La actual Ley D´Hont es bastante proporcional; si no fuera por las circunscripciones daría una proporcionalidad casi perfecta. Manteniendo el sistema de circunscripciones podríamos modificar la ley por otra proporcional con un factor de división mayor para evitar, en parte, la tendencia hacia el bipartidismo en las circunscripciones pequeñas, sin embargo me parece mucho más sencillo eliminar las circunscripciones o crear un sistema mixto como los que proponen UPD o IU.
Ley D´Hont en circunscripción única con los datos de Marzo 2008 |
| | TOTAL | Diferencia con reales. | Diferencia sobre proporcional* |
| P.S.O.E. | 161 | -8 | 1,70 |
| P.P. | 147 | -6 | 0,58 |
| CiU | 11 | +1 | -0,15 |
| EAJ-PNV | 4 | -2 | -0,37 |
| ERC | 4 | +1 | -0,27 |
| I.U. | 14 | +12 | 0,14 |
| B.N.G. | 3 | +1 | -0,01 |
| CC-PNC | 2 | 0 | -0,36 |
| UPyD | 4 | +3 | -0,37 |
| NA-BAI | 0 | -1 | -0,89 |
| *Escaños proporcionales al % de votos con representación en la Cámara, sin tener en cuenta el mínimo del 3% (Dejo sin redondear el nº pues lo comparo con la proporcionalidad real, la forma de redondear dicha proporcionalidad es justamente el objetivo de las diferentes leyes electorales) |
Votos y porcentaje de votos de algunas de las fuerzas que se quedaron fuera del congreso. | Candidatura | | Votos | Porcentaje | | CA | COALICION ANDALUCISTA | 68.679 | 0,27% | | EA | EUSKO ALKARTASUNA | 50.371 | 0,20% | | C'S | CIUDADANOS-PARTIDO DE LA CIUDADANIA | 46.313 | 0,18% | | PACMA | PARTIDO ANTITAURINO CONTRA EL MALTRATO ANIMAL | 44.795 | 0,17% | | VERDES | LOS VERDES | 41.523 | 0,16% | | PAR | PARTIDO ARAGONES | 40.054 | 0,16% | | CHA | CHUNTA ARAGONESISTA | 38.202 | 0,15% | | NC-CCN | NUEVA CANARIAS-CENTRO CANARIO | 38.024 | 0,15% | |
Si el sistema fuera plenamente proporcional todas las fuerzas que pasaran del 0,2857% de los votos podrían estar representadas en el Congreso. |
Volatilidad del voto.
La mayor o menor lealtad del voto de los electores, estimada por los partidos, también será un factor determinante a la hora de la reforma electoral. Así podemos dividir el voto en 2 tipos. Voto fiel, con un fuerte componente ideológico o de tradición (por ejemplo, un votante de Izquierda Unida en Soria) o un voto infiel o pragmático, que deriva más de los intereses particulares o de la situación real. En esta última categoría podríamos englobar el afamado “voto útil”.
He aquí un problema complejo. Pues no sabemos como va a reaccionar el electorado ante un cambio en el sistema. Pongamos por ejemplo la propuesta de UPD con la que, como veremos con más detalle cuando la analicemos detenidamente, CIU pierde 3 escaños (a pesar de aumentar en 50 el número de diputados) No sabemos como reaccionará el electorado catalán a esta medida. Es posible que decidiera castigar a CIU por su escasa representatividad. Pero también lo es que, viendo que el sistema ya favorece suficientemente a los partidos mayoritarios, decidieran cambiar su voto de los partidos nacionales hacia sus equivalentes nacionalistas, con el fin de defender sus intereses regionales, o simplemente por considerarlo una injusticia. También se baraja la idea de que, en caso de que IU pudiera estar justamente representada con una circunscripción única (que le otorgaría 14 escaños con sus actuales votos, nada menos que 7 veces más representación en la Cámara) sus votantes recuperarían la confianza en esta formación como tercer partido, a la izquierda del PSOE. Sin embargo, también es posible que los votantes vieran la posibilidad de aupar a los verdes, al Partido anti- taurino contra el maltrato animal, o a cualquiera de los otros pequeños partidos que (si no existiera el mínimo del 3%, o si existiera y estuvieran unidos en coalición a nivel nacional) podrían llegar a obtener representación. Esto depende obviamente de cómo gestione cada partido la campaña electoral, pero también, y creo que es aún más importante, de la imagen que tenga la ciudadanía de esta reforma. Si la ven como un pequeño cambio sin importancia que no va a modificar los equilibrios de poder, o si en cambio, se da una apariencia de renovación de la democracia. En ese caso es posible que surjan pequeños partidos que obtengan una buena representación. En cualquier caso, este factor depende en gran medida de cómo se plantee la campaña electoral a nivel publicitario, así que vamos a abordarlo ahora mismo.
Financiación y espacio mediático.
Pero no solamente de la ley electoral viven los partidos. La publicidad (y el enorme gasto que conlleva) así como el espacio que los medios dedican a la política (cada uno con su tinte particular), son también fundamentales. Me viene a la cabeza un correo electrónico que recibí de algún amigo, partidario de “Ciudadanos”, pidiendo que la gente que tuviera furgonetas o material de oficina los prestara para la campaña. También recuerdo una camioneta de algún partido, que decía ser de centro, repartiendo papeletas. No me quiero meter más en este tema pues es complejo y espinoso, pero hay que tenerlo en cuenta. Da igual como reformemos la ley si el debate mediático se polariza. Los debates Zapatero – Rajoy nos estaban prediciendo el resultado de las elecciones, y es que únicamente había 2 candidatos. No podemos esperar que, en un país donde la gente no conoce más allá del 2º nombre de la lista a la que vota, conozca al candidato que reparte papeletas en la esquina. Ni que exista algo diferente a un bipartidismo, si los medios no dan a los partidos pequeños un espacio adecuado para expresarse.
Las circunscripciones.
A mi juicio es el tema fundamental. La Constitución establece la representación de las provincias en la ley electoral. Esto, en términos legales, obliga al “mínimo de diputados por provincia” que ahora por ley está establecido en 2 y uno para Ceuta y Melilla. IU propone bajar este mínimo a 1 (lo cual no erradicaría el problema pero lo rebajaría un poco). Estos mínimos son una de las principales causas de la poca representatividad del sistema español. Por un lado, sobre-representan a determinadas circunscripciones, en las que el escaño “cuesta” menos votos que en otras (rompiendo el ideal democrático de que el voto de todos valga lo mismo). Por el otro, al crear circunscripciones pequeñas, la Ley D´Hont pierde representatividad y en la práctica se convierte en un sistema mayoritario, imponiendo “barreras electorales” reales que están muy por encima de las propuestas por la ley. Así, en circunscripciones pequeñas (como Ceuta o Melilla) el sistema se convierte a efectos en un sistema mayoritario. Como se puede observar en la siguiente tabla (que corresponde a los resultados en dicha circunscripción en las elecciones generales de 2008 según la web del MIR) el PP, por una diferencia de 400 votos, se lleva el 100% de los escaños, costándole el diputado solo 15.510 votos. Mientras que los 15.000 votos del PSOE no obtienen representación alguna, al igual que el resto de los votos válidos no reflejados.
Partido | Votos | Porcentaje | escaños |
PP | 15.510 | 49,22% | 1 |
| PSOE | 15.109 | 47,95% | 0 |
En la otra cara de la moneda tenemos a Madrid, donde 3 millones y medio de votantes eligen 35 representantes, más o menos uno por cada 100.000 votos. En las circunscripciones grandes por tanto, la Ley D´Hont sí funciona proporcionalmente, acoplándose además bastante bien la barrera electoral con el porcentaje necesario para le primer escaño, siendo sus efectos por tanto casi imperceptibles. (100% de los votos/35escaños = 2,857% de los votos por escaño)
Partido | Votos | Porcentaje | Escaños |
| PP | 1.723.370 | 49,34% | 18 |
| P.S.O.E. | 1.377.996 | 39,45% | 15 |
| IU-CM. | 163.633 | 4,69% | 1 |
| UPyD | 131.242 | 3,76% | 1 |
Así vemos como las circunscripciones tienen este doble efecto: por un lado, sobre-representar el voto en las circunscripciones pequeñas, y por tanto infra-representarlo en las grandes. Por otro lado creando barreras electorales “prácticas” muy altas, propias de un sistema mayoritario y obligando a sus votantes al voto útil. Así, los partidos minoritarios no tienen cabida en las circunscripciones donde más “baratos” están los escaños, debido a las altas barreras “prácticas” y al voto útil consecuente. Y sí la tienen en circunscripciones grandes, donde necesitan muchos votos para conseguir una muy pobre representación.
Esto, obviamente afecta más a los partidos nacionales, y a aquellos partidos nacionalistas que sólo se presentan en determinadas circunscripciones pequeñas. Es curioso como, en las elecciones de 2004, el Partido Andalucista no consiguió ningún escaño a pesar de tener un 4,04% de los votos en esa Comunidad. Así vemos que no son los partidos nacionalistas los que tienen una representación mayor, sino aquellos asociados a Comunidades con pocas provincias, pero muy pobladas.
| Andalucía, generales marzo 2004 | Candidatura | Votos | % Válidos | Diputados | | PSOE | 2.377.455 | 52,86% | 38 | | PP | 1.514.987 | 33,69% | 23 | | IULV-CA | 287.374 | 6,39% | 0 | | PA | 181.868 | 4,04% | 0 | | Comparando ambas tablas se observa claramente como ICV, con un porcentaje similar y casi la misma cantidad de votos que PA, consigue un escaño en Cataluña. Como vemos se trata de Comunidades con una población similar, pero se diferencian en el número de circunscripciones. A menor nº de circunscripciones mayor número de partidos representados. El mismo efecto se puede comprobar para IU y ERC. |
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| Cataluña, generales marzo 2008 | Candidatura | Votos | % validos | Diputados | | PSC-PSOE | 1.689.911 | 45,39% | 25 | | CIU | 779.425 | 20,93% | 10 | | P.P. | 610.473 | 16,40% | 8 | | ESQUERRA | 291.532 | 7,83% | 3 | | ICV-EUIA | 183.338 | 4,92% | 1 | |
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En las elecciones de 2008, PA, pasó a llamarse CA y perdió casi dos terceras partes de sus votos (pasando de 181.868 a 68.344). Podemos asumir que el cambio de nombre, la división interna o una mala gestión de sus alcaldías le hicieron perder esos votos. Mi opinión es que la polarización de la campaña y las dificultades que propone el sistema fueron las causas principales de su caída, al igual que lo han sido del fracaso de IU en estas últimas elecciones. Precisando más, diría que las barreras que pone el sistema electoral son causa innecesaria e insuficiente para explicar la caída de los partidos infra-representados por ella. Pero unido a una polarización mediática de la campaña electoral nos conducen sin remedio hacia la desaparición paulatina de dichas formaciones y a un bipartidismo de hecho.
Además, esta dificultad (que no imposibilidad) para crear un partido bisagra a nivel nacional, favorece en extremo a los nacionalistas, permitiendo que formaciones, justamente representadas con 10 u 11 escasísimos escaños (como es el caso de CIU) tengan la llave de la gobernabilidad del país, dándoles más peso político que el que respaldan sus votos. No es por tanto que CIU o PNV no merezcan sus diputados, sino que IU y UPD se deberían de encontrar en mejor situación que ellos para pactar gobiernos de coalición. Además esta falta de un tercer partido nacional, nos lleva en la mayoría de provincias hacia un bipartidismo de hecho, que se conforma en un turnismo en toda regla mediante el voto de castigo. Al no existir un tercer partido, solamente se puede votar a uno u a otro.
Mis conclusiones
Pero, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Cual es el orden causa-consecuencia de estos factores? A mi juicio, el sistema electoral perjudica a las formaciones pequeñas de ámbito nacional, repercutiendo esto, a la larga, en financiación y en repercusión mediática. Esta falta de medios a su vez reduce sus votos, entrando en un círculo vicioso. El caso de IU es claro, mientras gozó de un líder mediático su discurso tuvo eco. Una vez Julio Anguita dejó la política, IU desapareció de los medios. Las formaciones cuyo ámbito está restringido a provincias o comunidades tienen menos gastos de publicidad y de mantenimiento, así como un desgaste menor (al no tener que defender intereses contrarios en diferentes provincias; el caso de IU en el país vasco es claro) Veremos que pasa con UPD, una vez Rosa Díez deje de ser un arma arrojadiza de la derecha mediática contra el PSOE.
Análisis de las propuestas de IU, BNG y el grupo Mixto
- IU no tiene una propuesta concreta, más bien un abanico de reformas que pone sobre la mesa a la espera de apoyos, por lo que no podemos analizar sus repercusiones exactas, sin embargo veremos una a una sus proposiciones y sus posibles consecuencias.
Para empezar proponen rebajar el nº de diputados por provincia a 1 (en vez de dos) lo que reduciría en 50 los escaños repartidos de esta forma, repartiendo más entre las provincias más pobladas, lo que reduciría en parte los problemas que antes señalábamos debidos a este mínimo (perjudicaría a los partidos mayoritarios y beneficiaria a los pequeños de ámbito nacional)
Por otro lado destacan la posibilidad de aumentar hasta los 400 el número de diputados, y repartir los 50 nuevos escaños entre una “bolsa de restos” de otras Comunidades, haciendo una especie de circunscripción en la que se sumarían los votos que han “sobrado” en el reparto de las demás circunscripciones. Esto es necesario si se pretende mantener de inicio las circunscripciones provinciales, y aunque es verdad que reparte un poco mejor los escaños, no veo la necesidad de aumentar el nº de diputados, que se podrían sacar de los 50 que se ganan al disminuir el mínimo provincial.
Por otro lado propone modificar la Ley D´Hont por el método Sainte-Laguë. Que es prácticamente igual, solo que el divisor aumenta de 2 en 2 en vez de 1 a 1. Esto en la práctica mejoraría la presencia de los partidos minoritarios sin tener que cambiar las circunscripciones provinciales que, como vimos antes, favorecían a los partidos mayoritarios. La principal ventaja de las propuestas de IU es que ninguna requiere modificar la Constitución, por lo que debería de ser más fácil de tramitar al no ir adosada a la reforma del Senado que propone el PSOE.
Sin embargo, y a excepción del posible cambio de la formula electoral, son medidas insuficientes para modificar el equilibrio político a nivel nacional, pues el papel de bisagra seguiría perteneciendo a los nacionalistas, a menos que IU consiguiera movilizar a su electorado y alcanzar cotas de voto de hace 8 o 12 años.
- El BNG por el contrario sí pone sobre la mesa una proposición de ley especifica (103-1 del 5 de mayo 2008), aunque ésta afecta únicamente al voto por correo. Por otro lado, dicen defender y apoyar un cambio en la Constitución para cambiar la circunscripción a las Comunidades Autónomas, aunque no hacen referencia a los mínimos de diputados por provincia, por lo que el resultado final no cambiaría mucho, perdiendo unos pocos escaños PP y PSOE a favor de los partidos más pequeños, tanto de ámbito nacional como autonómico. Aunque con los resultados actuales no supone un vuelco, si facilitarían a medio plazo la consolidación de un tercer partido de ámbito nacional.
- UPD también ha hecho una proposición de ley (99-1 del 25 de abril de 2008), aunque bastante más original. Propone, al igual que el BNG, crear circunscripciones autonómicas, pero UPD sí que añade reducir el mínimo provincial a 1. Así quedarían 52 escaños por provincia y 148 más por tamaño de la comunidad. Por otro lado, se aumentaría el nº de escaños a 400, y se crearía una circunscripción única para toda España en la que se repartirían los 200 escaños restantes. Eso si, sólo podrían obtener escaños aquellos partidos que obtuvieran votos válidos en un total de Comunidades que entre ellas sumaran al menos el 65% de la población de España. Además eliminarían la barrera del 3%.
De esta forma, el voto nacionalista sería inútil, pues sólo valdría para los escaños que repartiera la Comunidad. Y los grandes beneficiados serían los partidos de ámbito nacional.
Sin embargo, a efectos prácticos, los partidos nacionalistas más grandes podrían presentarse a nivel nacional y recibir votos válidos en suficientes comunidades sin demasiado esfuerzo. Además, aunque esto no fuera así, si el electorado no cambiara de voto, nos encontraríamos con que las provincias con voto nacionalista estarían tremendamente infra-representadas. Por otro lado, no encuentro una razón práctica para, una vez modificadas en la Constitución las circunscripciones, mantener el mínimo por provincias, cuando se podría hablar directamente de mínimos autonómicos. De esta forma, comunidades con muchas provincias como Andalucía y Castilla y León, estarán sobre-representadas.
Así UPD no hace una propuesta para mejorar el sistema electoral, sino para adecuarlo a sus objetivos políticos, filtrando la entrada al Congreso según su idea de España, esto es, restando participación política a los nacionalistas.
Además, al eliminar la barrera electoral y plantear una circunscripción única, la barrera “real” quedaría entorno al 0,5% (100% votos / 200 escaños suponiendo que la Ley D´Hont se comporta de forma bastante proporcional con grandes números) Con los resultados de las últimas elecciones en la mano, aplicando dicha ley sin la restricción del 65%, el ultimo escaño de los 200 quedaría en unos 118mil votos, aplicándola (descontando los escaños de CIU, ERC, CC, BNG y PNV) se quedaría en aún menos, unos 110mil votos. O lo que sería lo mismo, un 0,43% del total de votos válidos.
Así aún pudiendo acabar con los partidos nacionalistas, podría desembocar en una avalancha de pequeños partidos que, con apenas cien mil votos, conseguirían representación a nivel nacional. Por otro lado, si como decimos CIU y los otros partidos nacionalistas consiguieran saltarse la barrera del 65%, no sólo no bajarían su representación, sino que la aumentarían ligeramente (CIU pasaría de 10 a 13)
Mi propia propuesta.
Después de criticar a los demás uno no puede escaparse sin intentar proponer mejoras que conviertan dicha crítica en algo más constructivo.
Así que voy a aprovechar estas líneas que me de quedan para defender y proponer la circunscripción única.
Con ella, los resultados serían con mucho, más proporcionales, eliminando además las discrepancias en el valor de los votos según provincias. Obviamente, abogo también por eliminar el mínimo provincial. Mi tesis es sencilla y harto repetida.
Un hombre, un voto.
| ley d´hont circunscripción única | | Si los votos en blanco contaran como partido, en una circunscripción única | | |
| | TOTAL | Diferencia con reales | Diferencia sobre nº escaños proporcional al % de votos validos representados | % de votos sobre los representados + voto en blanco | Escaños correspondientes proporcionalmente a ese % | Escaños resultantes | Diferencia con proporcionales |
| P.S.O.E. | 161 | 8 | 1,70 | 44,96% | 157,36 | 159 | 1,64 |
| P.P. | 147 | 6 | 0,58 | 41,33% | 144,64 | 146 | 1,36 |
| CiU | 11 | 0 | -0,15 | 3,15% | 11,01 | 11 | -0,01 |
| EAJ-PNV | 4 | 2 | -0,37 | 1,23% | 4,31 | 4 | -0,31 |
| ESQUERRA | 4 | -1 | -0,27 | 1,20% | 4,22 | 4 | -0,22 |
| I.U. | 14 | -12 | 0,14 | 3,91% | 13,70 | 13 | -0,70 |
| B.N.G. | 3 | -1 | -0,01 | 0,85% | 2,97 | 3 | 0,03 |
| CC-PNC | 2 | 0 | -0,36 | 0,67% | 2,34 | 2 | -0,34 |
| UPyD | 4 | -3 | -0,37 | 1,23% | 4,32 | 3 | -1,32 |
| NA-BAI | 0 | 1 | -0,89 | 0,25% | 0,88 | 0 | -0,88 |
| VB + CENB | | | | 1,21% | 4,25 | 4 | -0,25 |
Así también se acabaría con el papel de “partido bisagra” de los nacionalistas, no por reducir su representación que como ya hemos dicho es justa, sino por aumentar la de partidos nacionales de segundo orden (como IU y UPD en este caso) que así se encontrarían en mejor posición para pactar.
La barrera electoral la mantendría, siendo ahora una barrera importante, pero no imposible. Ahora mismo, como podemos observar en la tabla, sólo CIU, IU, PP y PSOE superarían ese tres por ciento, mientras que la mayoría de las formaciones representadas llegan al 1%. Viendo esto, se podría crear un sistema de “plazos” en el que la barrera electoral fuera aumentando paulatinamente hasta el 2 o el 3% en el plazo de unos años. Pero a medio plazo no sería un verdadero obstáculo para partidos de ámbito nacional, mientras que los nacionalistas tendrían que unir fuerzas para mantenerse representados.
Esta medida que puede parecer fuertemente antinacionalista, debe ser entendida en su contexto. En un contexto en que las Comunidades ya cuentan con una fuerte autonomía y por tanto, su presencia en el Congreso las sobre representa en exceso. Véase el caso de CIU que retiró su apoyo al PSOE en la anterior legislatura, por negarse éste a pactar con ellos en la Generalitat. Un partido no debería poder utilizar su posición en el Congreso para favorecer sus posiciones autonómicas, y de ese modo falsear las elecciones de su propio territorio a la vez que impide una gobernabilidad estable del país.
Además debe entenderse que esta reforma de la Constitución iría acompañada de una reforma del Senado, que sirviera para mejorar sus funciones como defensor de las provincias o las autonomías.
Siguiendo con la reforma, también me ocuparía del problema de los votos en blanco. Un voto en blanco cuenta como voto válido pero no tiene representación alguna. Es más, según mis cálculos (hechos con precariedad, lo reconozco) un 4,11% de los votos válidos emitidos no son representados de ninguna forma en la Cámara, o sea que se han ido en partidos menores o voto en blanco. Esto es especialmente importante, si tenemos en cuenta que votar a estas fuerzas minoritarias que no consiguen pasar el corte, o sí pero se quedan sin escaños, produce el mismo efecto que votar en blanco.
Pero votar en blanco sí tiene alguna utilidad. Es la de aumentar de forma casi imperceptible el mínimo de votos necesarios para alcanzar el corte (que como ya hemos dicho, en la mayoría de los casos es inútil). Aún con la circunscripción única, esta supuesta utilidad sería mínima y por otra parte injusta: el voto de algunos no debería bajo ningún concepto traducirse en la negación del voto de otros. Por tanto me parece que la posibilidad de contar el voto en blanco como si se tratara de una fuerza electoral más y dejar escaños vacíos no es tan descabellada. Al fin y al cabo cada diputado supone una fuente de recursos para los partidos y es una forma de protestar por donde duele. También se podrían dejar los escaños ocupados, con voto, pero sin financiación y sin sueldo (que corriera a cuenta del partido) o con sueldo pero sin financiación.
Finalmente, estas reformas también acabarían con esa especie de turnismo que destacábamos anteriormente, posibilitando la integración y desintegración de los partidos y permitiendo por tanto un voto libre y de conciencia a los ciudadanos, no reprimido por su utilidad electoral en el ámbito provincial.
Sin embargo estos cambios no benefician a los partidos que tienen en estos momentos el control de la cámara baja, por ello y como dijimos anteriormente, quizás fuera necesario a fin de un mayor consenso, aumentar el número de diputados a 400. Así los partidos mayoritarios conservarían sus escaños a pesar del alza de IU y UPD. Desgraciadamente no creo que estas reformas pudieran salir adelante ni aun con esa pequeña guinda que son los 50 diputados de más, sin embargo si espero que al menos, el cambio de circunscripción hacía las autonomías que propone BNG si sea posible.